Rodolfo Walsh

Un abrazo perfecto

“¡Los caníbales están aquí, Gardel!... (confidencial) …abajo …en la vereda … ¡y … vienen más! …  ¡Nos vienen a buscar, Gardel!... ¿A vos? ¡Por mudo! … ¿Y a mí? … por hablar … ¡no! … por escribir demasiado … y escribir, enteráte, es levantar la voz … escribir es casi gritar … escribir es pedir por favor … escribir es pedir socorro, Gardel … (brusco) ¡Socorro! … Pero sobre el papel … (Calmo).” 

David Viñas, Rodolfo Walsh y Gardel (monólogo final).*

 

En los noventa, Martín trabajaba en una facultad en la ciudad de La Plata. Era un joven de unos treinta años. Esa tarde compró la revista La Maga y la llevó a la oficina del departamento de alumnos donde trabajaba. Leyó el aviso que anunciaba el estreno de Rodolfo Walsh y Gardel, de David Viñas, sobre las últimas horas del autor. Le interesó. Martín cree que en ese momento se puso en cartel con el título de Rodolfo Walsh, Gardel  y el canario. (Gardel era el nombre del canario).

Esa tarde llegó a la Facultad como todas las semanas Elina Tejerina, madre de Vicky y Patricia Walsh. Ella había vivido en La Plata, en una casona de la calle 54 entre 3 y 4, con Walsh y sus hijas, cuando Walsh comenzó a investigar y luego escribir Operación Masacre. Por esos años el matrimonio se separa. Ahora vivía en Buenos Aires, creo que en la calle Lavalle. Elina era una especialista en pedagogía con ciegos, un referente obligado en el  país. Luego estudió Comunicación social en la misma universidad donde ahora daba clases. Como recuerda Martín, había egresado con medalla de oro y era una docente muy respetada.

Esa tarde conversó con Martín sobre temas administrativos y algunos intercambios de palabras hasta la hora de comenzar la clase. Él le comentó el aviso del unipersonal sobre Walsh que hacía Jorge Mayor. Ella le respondió que estaba al tanto. Martín le preguntó si pensaba ir a verlo. Dijo que no sabía, que en su familia estaban muy sensibles con el tema y daba lugar a discusiones. Le manifestó que sola no tenía ganas de ir. Martín se ofreció a acompañarla. Ella aceptó. Se encontraron en la Fundación Banco Patricios de la calle Callao, allí se hacía la obra. La vieron, Martín no la recuerda  del todo. Salieron de la sala y cuando Elina ya se retiraba caminando silenciosa para irse, Martín la llamó – ¡Señora! ¿Se va a ir así… no quiere saludar al actor? Sintió que ella no era una espectadora más y le dijo -La acompaño, si quiere. Fueron a los camarines. Martín llamó a la puerta, abrió Emilio Alfaro, era el director de aquella puesta. Martín lo reconoció –valoraba su trayectoria como actor y director-  y dijo –Alfaro, vengo con Elina Tejerina, ella fue esposa de Rodolfo Walsh y quiere saludarlos. Hubo silencio, mientras Jorge Mayor que estaba sentado, se levantó, fue hacia Elina y la abrazó largamente. Se retiraron del camarín, también sin hablar, y salieron caminando por Callao. Antes de despedirse de Martín, Elina dijo que había sido un abrazo perfecto.

 


Tapa y contratapa del libro



Notas

*Elina Tejerina  (1931-1996)

*En 1993, por su trabajo en el unipersonal Rodolfo Walsh y Gardel, Jorge Mayor había recibido amenazas anónimas y, después, el ACE al mejor actor dramático. Murió en 1999.

*Viñas, David. Rodolfo Walsh y Gardel (monólogo final). 1ra. edición. Buenos Aires: peón negro, 2008. (Prólogo Roberto Tito Cossa).

Lee

Fianna, un periódico en la diáspora irlandesa

Fianna, un periódico en la diáspora 
Elisa Boland 
Simposio AEIS/ABEI/USAL Ciudad de Buenos Aires, 29 y 30 de septiembre/2022 

En primer lugar, mi agradecimiento a AEIS/ABEI/USAL, por abrir la participación a los ex alumnos de la Diplomatura de Estudios Irlandeses y a las profesoras Viviana Keegan y Ma. Eugenia Cruset. 

Sin pretensiones de originalidad, voy a presentar notas sobre mi experiencia de consulta de los originales del periódico Fianna, publicado en Buenos Aires entre 1910 y 1913. Considero que cada uno que lo consulte encontrará material interesante para investigar y transmitirlo según su impronta. 


Vol. I Números 1 al 6 y Vol. II N° 7

Supe de la existencia del periódico durante la cursada de la Diplomatura de Estudios Irlandeses (USAL). Fue mencionado en las clases por las profesoras (Keegan y Cruset), a propósito de las publicaciones dentro de la comunidad irlandesa en Argentina, junto con los conocidos The Standard y The Southern Cross. Sobre The Standard (1861-1959) dicen Korol-Sábato (1981): “fue pensado como un órgano de expresión para todos los anglo-parlantes del país, en primer lugar, y en segundo, para los demás extranjeros, de manera que los irlandeses no lo consideraban como suyo”. Además, era expresa su lealtad a la Corona Británica, que lo llevó a convertirse “en el órgano reconocido de la comunidad inglesa en Buenos Aires” (Murray, citado por Korol-Sábato, p.149) Sobre The Southern Cross, que fue fundado en 1875, por irlandeses católicos, nacionalista, “fue pensado y escrito para la comunidad” (Korol-Sábato, 1981) y “constituyó -como afirma Cruset- el principal órgano de difusión irlandesa en la ciudad de Buenos Aires y en las provincias” y agrega “como ocurría con la prensa en el siglo XIX, su finalidad muchas veces fue la de servir de tribuna política para exponer idearios o agendas.” 

                                                                                Portada Vol. I N°1, Marzo de 1910


Contents Vol. II N° 7, julio 1913

  Acerca del Fianna, menciones 
Encontré menciones al Fianna, que dan testimonio de su existencia, por ejemplo: tanto Delaney como Cruset lo citan como fuente para el estudio de los irlandeses y marcan su carácter nacionalista, incluso radicalmente nacionalista. Murray utiliza una cita donde lo califica como “vehementemente antibritánico”. Izarra señala que “era nacionalista, abiertamente antibritánico (…) y discrepaba con el The southern cross por estimular este último una visión conservadora en la comunidad y por la forma en que las propiedades de la Asociación Católica Irlandesa (especialmente el orfanato irlandés)* eran administradas”. Cruset también lo destaca por la presencia de escritoras mujeres, como rasgo distintivo frente a las otras publicaciones de la época. 

Imagen Orfanato Irlandés, luego Colegio Santa Brígida, Ciudad de Buenos Aires


  Mi propósito 
En principio, fue encontrar ejemplos de esos rasgos que lo caracterizaron y despertaron mi curiosidad y a partir de ahí, describir someramente la publicación, con señalamientos puntuales sobre la figura del editor Patrick Mac Manus, y una mención especial a las numerosas escritoras mujeres que colaboraron. Me interesa indagar en este tipo de publicaciones porque pueden dar a conocer aspectos del vínculo entre Argentina e Irlanda y ampliar miradas dentro de la comunidad argentino irlandesa. Considero que la identidad unificada es ilusoria y sería interesante pensar en identidades plurales dentro de la misma comunidad. Desde el primer contacto con el material, descubrí que se trataba de una fuente de gran valor para la investigación, con numerosas ramificaciones y por tanto lecturas posibles. El análisis lo realicé a partir de la observación de las fotografías que pude tomar de los originales a la vista, con el apoyo de anotaciones y la consulta bibliográfica posterior. 

  El Fianna y su editor 
Patrick MacManus su editor (1864-1929), nació en Mountcharles, Co. de Donegal. Cercano a la familia de William Bulfin, editor propietario de The southern cross, ya que sus esposas esposas eran hermanas (Elsa O´Rourke era hermana de Ann, esposa de Bulfin). Mac Manus tuvo tres hijos: Niall, Conor y Cormac. Nombres de tres reyes míticos de Irlanda. Además de dirigir el periódico Fianna, en 1924 lo ubicamos como Presidente de la Asociación Católica Irlandesa en Argentina (según imagen en la galería de fotos de los presidentes, sede ACI en el Colegio Monseñor Dillon, de la Ciudad de Buenos Aires). 
Fotografía de la galería de Presidentes de la ACI de Patrick Mac Mannus, 1924

 Emigró a Estados Unidos en su juventud, regresó varias veces a Irlanda, vivió en París, escribió para La Irlanda libre y The Shan Van Vocht. Mantuvo correspondencia con James Connoly, Patrick Pearse y con Arthur Griffith, fundador del Sinn Féin, quien apeló a Mac Manus en busca de ayuda financiera para continuar con la publicación del diario del Sinn Fein en Irlanda. Murió de gripe en 1929 en París mientras visitaba a sus hijos. (Geraghty, 2009) 

En aquellos años de gran convulsión política en Irlanda, la militancia socialista y republicana hacía conocer ante la diáspora irlandesa cómo se iba gestando la lucha por la independencia frente al Imperio Británico. Fianna, en la Argentina era uno de los medios que reflejaba ese proceso de gestación de hitos importantes para ese momento histórico. Tenía una tirada irregular y más reducida que los otros periódicos y de porte más pequeño. Tuvo su oficina en el 387 de la calle Reconquista, al principio y luego en San Martin 238, de la Ciudad de Buenos Aires. 

El nombre elegido para el periódico remite a la mitología celta: Los Fianna. Tiene su origen en la vieja fraternidad de los guerreros irlandeses, formada para proteger a Irlanda. El término Feniano a partir de 1850 se utiliza para referirse a los nacionalistas irlandeses. Se trata de un nombre que quieren recuperar como bandera en su lucha por la independencia. (para ampliar véase Izarra, 2011). De modo que en la elección del nombre hay una marca de identidad con clara filiación a la cultura irlandesa y a su reivindicación. 
Podemos suponer que por la inserción de Mac Manus en la comunidad, existían lectores hacia el interior de la misma, afines a su postura, así como con el exterior, dados sus contactos con el resto de la diáspora y con los líderes de la lucha independentista en Irlanda. Es destacable la participación activa de Mac Manus en la comunidad irlandesa y como líder de un sector que desde la diáspora apoyaba los movimientos pro irlandeses y se solidarizaba con los argentinos ante el Imperio Británico. Incluso desde Argentina apoyaba al movimiento revolucionario y contribuía no sólo a través de sus escritos sino también con envío de dinero para tal fin. 

 El Fianna, desde una postura marcadamente nacionalista, antibritánica y anticolonial, se manifestaba por la independencia y unión de Irlanda. Esa posición se evidencia a través de notas y poemas, por ejemplo, un artículo de Douglas Hyde, fundador de la Liga Gaélica en Irlanda (1893) quien afirmaba el valor de la cultura irlandesa y la necesidad de desanglicanizar Irlanda. Hyde, en el número de Mayo 1912, p. 81, hace homenaje a un héroe Feniano: John O´ Mahony. 
Otro ejemplo, la nota “El robo de las Orcadas”, elaborada en asamblea de la ACI, luego presentada ante el diario La Prensa y reproducida por Fianna, en defensa del derecho de soberanía argentina ante el decreto del gobierno inglés sobre la anexión de las islas Orcadas. Número de Abril de 1911, p. 55 (El texto lo firman Guillermo Joyce, Eduardo Morgan y Patricio Mac Manus.) 
También, como ejemplo, es la publicación de una fotografía donde autoridades británicas están destruyendo una vivienda de campesinos irlandeses con la ayuda de un ariete (arma antigua de asedio para romper fortificaciones, en la imagen se aprecia una versión más simple, un tronco pesado impulsado para derribar un objetivo muy vulnerable).

 
   Nota "El robo de las orcadas"                        Imagen destrucción vivienda de campesinos irlandeses por autoridades británicas

 Como se observa a través de estas muestras, se trata de una postura más radicalizada en sus apreciaciones, respecto de otros medios de la comunidad irlandesa de esa época, pero representativa también y menos difundida. 

 Como mencioné al comienzo, Mac Manus había nacido en el Co. de Donegal, de ahí se entiende, tantas referencias en el periódico a ese condado de Irlanda. (Co. de Donegal, situado en la provincia del Ulster, en el Noroeste de Irlanda, en la frontera con los seis condados que constituyen Irlanda del Norte). Pero además del vínculo personal que lo une a Donegal, se nota el propósito de evocar un lugar emblemático en las luchas por la independencia. Allí en 1798 se libraron batallas donde participó Wolfe Tone, líder de la sociedad de irlandeses unidos (Society of the United Irishmen), organización republicana nacionalista. En esa oportunidad Tone no aceptó escapar y fue sentenciado a la horca. Antes de ser ejecutado se suicidó en la prisión. (Otro hecho acontecido en ese territorio fue la rebelión contra los ingleses encabezada por el príncipe Hugh O´Donnell en 1595)*. 

Portada Vol. II N° 7, Julio de 1913, con el Poema ¡Donegal of Hugh! firmado por Conor Mac Nessa

 Con resonancias celtas y bíblicas, en los poemas, hay exaltación de los héroes del lugar, también descripción del “hechizo” de su paisaje y añoranza de la tierra natal y los antepasados. Por ejemplo, en la última estrofa del poema ¡Donegal of Hugh! de Mac Manus, bajo seudónimo de Conor Mac Nessa dice: Oh, Donegal mi alma vuelve/sobre agotadoras leguas de mar/ a través de las algas del viejo océano/a lo largo de la huella mágica de las gaviotas/ mi alma vuelve a tí. (31 de julio 1913. Vol. II N° 7)*
 
  Descripción del periódico 
Los ejemplares que pude consultar se encuentran archivados bajo la custodia de la ACI (Asociación Católica Irlandesa en el Colegio Monseñor Dillon de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires)*. Se trata de dos tomos, uno de tapas azules y otro en color verde que contienen encuadernados 7 números correlativos, impresos en papel ilustración. En la portada con letra manuscrita, el nombre del propietario/donante “Hennessy”, también se lee el lugar de origen: Estancia Fianna, Rosario, Santa Fe.


Página con firma de propietario/ donante en el tomo encuadernado con los números de Fianna.

 Contiene biografías, poemas, notas, cartas de lectores, registros de asambleas. La mayor parte está en inglés, pero hay notas en castellano. Publican autores extranjeros y algunos argentinos (por ejemplo de Guillermo O´Sullivan)* 





Fragmentos de notas publicadas


  Escritoras 
Otro de sus rasgos distintivos fue la presencia de numerosas escritoras mujeres en sus páginas, en todos los números, dato no menor para la época. Descubrí en sus biografías que ellas eran poetas, escritoras, periodistas y se destacaban por su formación intelectual y compromiso político en Irlanda o desde la diáspora en Estados Unidos. De ellas se publicaron poemas y artículos, con referencia a cuestiones de identidad nacional, la exaltación de los patriotas, historia, la evocación de sitios emblemáticos y el planteo de los conflictos en Irlanda. Pensemos que en aquella época la escritura era concebida como una herramienta que se sumaba a la lucha y le daba sustento. 

Quiero mencionar sus nombres: Alice Letitia Milligan, Alice Stopford Green,Teresa C. Brayton, Anna Bella Johnston (Ethna Carbery)* , Moira O´Neill, Nora Hooper, Eileen Concannon, Eleanor R. Cox, Mary T. Lathrop, Mary A. De Vere. Hasta el momento, encontré información sobre seis escritoras y para esta ocasión elijo nombrar a una de ellas, a modo de ejemplo y homenaje: Nora Hooper (1871-1906), porque aparece en la Portada del primer número, con el poema "Donegal!" (Fianna, marzo 1910, Vol. 1, Número 1, cuando ya había fallecido). Su nombre era Eleanor Jane Hopper, también firmaba como Nora Chesson, apellido de su esposo. Autora de poesía y prosa, traductora. Participó en el movimiento literario irlandés de la década de 1890. Luego de su muerte, se publicaron en Londres cinco volúmenes de sus poemas. 



                                                  Nora Hooper


 Por la identificación que pude establecer de algunos nombres con sus respectivos seudónimos se observa que las/los colaboradores realizan más de una participación en cada número. Del mismo modo procede el editor Patrick Mac Manus, quien escribe con varios seudónimos. Hasta donde pude indagar todos ellos provienen de la mitología Celta, de nombres en gaélico, que aluden a héroes que lucharon por la independencia de Irlanda: Conor Mac Nessa, Oisín, Cormac Mac Art, Naisi, Padraic (su propio nombre en Gaélico). (El Correo de las canteras. Centro Numismático de las Sierras de Tandil, 2013). 


A modo de cierre, pienso que sería interesante rastrear si existen otros ejemplares dentro del país, además de los consultados. Considero que la lectura del Fianna contribuye a recuperar protagonistas y aspectos menos difundidos dentro de la comunidad argentino irlandesa y abre caminos para la investigación. Por eso me interesa destacar el valor patrimonial que posee el periódico pero también, la importancia de su preservación y difusión. (Sería importante contar con un acceso más libre a la consulta y propiciar la digitalización). 



  Notas *Para más información: Izarra, Laura (2011) Narrativas de la diáspora irlandesa bajo la Cruz del Sur. Buenos Aires: Corregidor. Véase capítulo II: La formación de la comunidad diaspórica: The southern cross y Fianna: “FIANNA, que construyó una narrativa colectiva manteniendo al sujeto diaspórico vinculado políticamente a su lugar de origen”. Hace un análisis minucioso del “sujeto diaspórico” y una descripción de los aspectos del lenguaje visual del periódico y su simbología.
*Agradecimiento a Santiago Ussher quien tiene bajo su custodia el Fianna por facilitar la consulta.
 *¡Donegal of Hugh” (Special to Fianna) O Donegal, my sol goes back/ O´er weary leagues of sea-/ Across old ocean´s tossing wrack,/ Along the sea-mews´ magic track-/ My soul goes back to thee! Conor Mac Nessa, seudónimo de Patrick Mac Mannus, en: Fianna, 31 de julio de 1913, Vol. II, N| 7. “Red” Hugh O´Donnell (1572-1602) príncipe de Donegal, encabezó la rebelión contra el gobierno inglés en Irlanda que acabaría provocando la Guerra de los Nueve Años. Descendiente de Hugh Mac Mannus O¨Donnell. *Guillermo O´Sullivan o Sullivan. En el Número de Fianna de Mayo de 1912, p.30-31, se publica “La desunión de los irlandeses. Algunas reflexiones”. Nació en Ramallo, Provincia de Buenos Aires, murió en 1927. Descendiente de irlandeses. Poeta, periodista, director de la Revista Blasón durante 1915. Diputado por la UCR de la corriente Irigoyenista (1924-1928). Participó de la Revolución Radical de 1905 bajo liderazgo de Hipólito Irigoyen. Tenía como objetivo terminar con el fraude electoral en la Argentina. *Orfanato irlandés, se refiere al Colegio Santa Brígida. *Anna Bella Johnston (Ethna Carbery), periodista, editora y poeta. Más conocida por la balada Roddy McCorley y la Canción de Ciabhán, estaba casada con Seamus Mac Mannus, hermano de Patrick, dramaturgo, poeta, reconocido por su trabajo de reelaboración de cuentos populares irlandeses. Ambos vivían en Irlanda, en el Co.de Donegal. 


Anna Jhonston (Ethna Carbery)                            Seamus Mac Mannus



  Bibliografía de consulta -Fianna. Vol. I Marzo 1910-Mayo 1912 (Números1 al 6) Vol. II Julio 1913 (Número 7) -Markale, Jean (1993). Pequeño diccionario de mitología céltica. Barcelona, Olañeta. -Cruset, María Eugenia (2019) Política y migración: los irlandeses en Argentina durante los siglos XVIII y XIX. Irish Migration Studies in Latin America 9:2, 2019 (aquí se refiere a Mac Manus como líder del grupo en BsAs del Sinn Féin y la cita p. 34 sobre las publicaciones) -Cruset, María Eugenia. (2019) Irish Migration Studies in Latin America 9:2. -Delaney, Juan José (2003) Lengua y literatura de los irlandeses en la Argentina. USAL. Signos Universitarios. Vol. 22 número 39. -Delaney, Juan José (2006) La diáspora irlandesa en Argentina. En: Todo es historia. Año XXXIX. Buenos Aires, octubre de 2006. N° 471. -Delaney, Juan José, señala: “Fianna, órgano nacionalista que apareció con el específico propósito de que se vendiera el St. Brigid´s School y que, cumplida esa misión, cerró”. -Cruset, María Eugenia. Material de las clases de la Diplomatura en Estudios Irlandeses. Cohorte 2021. USAL. -Keegan, Viviana. Material de las clases de la Diplomatura en Estudios Irlandeses. Cohorte 2021. USAL. -Korol, Juan Carlos y Sábato, Hilda (1981). Cómo fue la inmigración irlandesa en la Argentina. Buenos Aires: Plus Ultra. (Esquemas históricos,33) -Murray, Edmundo. Society for Irish in Latin America. Studies Dictionary of irish Latin America Biography. www.irlandeses.org/dilab_mcmanusp.htm Publicado 1 de junio de 2004, editado 7 de mayo de 2009. -Izarra, Laura (2011) Narrativas de la diáspora irlandesa bajo la Cruz del Sur. Buenos Aires: Corregidor. https://en.wikipedia.org/wiki/Nora_Chesson -Fotografía Fianna: British Authority Destroying an Irish Peasant´s Home with a Battering Ram. P. 131. -El Correo de las canteras. Centro Numismático de las Sierras de Tandil. (Período 2012-2014) 2 artículos, uno de Ricardo Hansen (“Un revolucionario irlandés en Argentina”) p.29, fechado en agosto de 2013, da como Fuente: http://www.irlandeses.org, al pie de la nota dice entre paréntesis (comentarios de Edmundo Murray), y un segundo artículo de Rebecca Geraghty en la p. 31 (“Arthur Griffith y Patrick Mac Manus”). -Rebecca Geraghty. (2009) Arthur Griffith y Patrick Mac Manus. Irish Migration Studies in Latin America. Vol.7 N°1 Marzo 2009.
Lee

José Sebastián Tallon (1904-1954) poeta y precursor de la literatura infantil argentina 





Dibujo del rostro de José Sebastián Tallon

 Logré reunir alguna información sobre José Sebastián Tallon, no encontré demasiado material, pero quería difundir su existencia y el blog me ofrece la oportunidad. A través de estas notas y testimonios busco dar algunos trazos de su vida y obra. Tenía una deuda, con él, porque en un trabajo que hice quedó mal escrito su nombre, y nunca me lo perdono; con los descendientes de irlandeses, por sus antepasados comunes y, sobre todo, porque está considerado un precursor en la literatura para niñes argentina, por su escritura y por pensar en un destinatario infantil. 

 Así lo rescata María Elena Walsh, en una conferencia de 1964, dice Tallon “publicó su libro Las torres de Nüremberg demasiado temprano, hace ya 40 años, cuando pocos se preocupaban no sólo de escribir sino de comprender una vocación poética dedicada a los niños.” (Walsh, 1993). Asimismo, la investigadora española Carmen Bravo-Villasante lo incluye en su Historia y Antología de la literatura infantil Iberoamericana, y lo ubica, luego de Los precursores, entre Los poetas, junto a Rafael Jijena Sánchez, Germán Berdiales y Fryda Schultz de Mantovani. (Bravo-Villasante, 1987) 

Fotografía de José Sebastián Tallon joven

Algunos datos 
 Tallon (sin acento en la o, como siempre aclaraba), hijo de Jorge Tallon y Luisa Cánepa nació el 17 de septiembre de 1904 en Barracas, Buenos Aires. Vivió en Temperley, allí se hizo muy amigo de Rafael Jijena Sánchez, que siempre lo consideró el único poeta de Temperley, mientras que él consideraba a Jijena Sánchez, como el único poeta llegado a Temperley. Falleció en Buenos Aires el 15 de septiembre de 1954. Además de poeta, fue dibujante caricaturista, pintor y músico. Escribió cuentos y ensayos. Publicó cuentos para el público infantil en diarios y revistas de su época, especialmente en el diario La Prensa. Colaboró en la Revista Claridad, que con ese nombre se publicó entre 1926 y 1941. 

 En 1925, cuando era un joven desconocido en el mundo de las letras, publica un libro de poemas La garganta del sapo, editado por la editorial de Jacobo Samet (uno de los pioneros de la edición en la Argentina de los años ´20). Bravo-Villasante nos recuerda que en ese momento “el poeta sólo tiene veinte años y habla de su infancia en Buenos Aires. Los personajes de algunos poemas son tres muchachos. El poeta exalta lo minúsculo de la ciudad, canta al gorrión y hace hablar al sapo. Dos años después, en 1927, publica Las torres de Nüremberg, libro enteramente dedicado a la infancia y cuajado de motivos infantiles. Estos versos para niños -como remarca la autora- contribuyen de modo definitivo a la creación de la literatura infantil argentina.” Pero por Las Torres de Nuremberg será recordado y citado en libros de literatura para niños y antologías escolares. 

 En la “entrada a la ciudad”, José Sebastián Tallon explica el título a los niños: “Ésta que llamo Nüremberg, no es/ la ciudad fabulosa de Alemania,/ sino la otra Nüremberg que tiene,/ para sus torres, la primera infancia. Es la que vino en labios de los cuentos/ Es la ciudad iluminada/ que mi alma niña descubrió en las nubes/ y en el cristal del botellón del agua.” Como señala Bravo-Villasante, “es la ciudad ideal de la infancia, de los cuentos maravillosos, y en ella viven viejecitos, como Don Regalo y la bondadosa madre de los pájaros (…) Tallon incluye adivinanzas, una divertida canción en jerigonza, historias de gotas de agua y canciones de lluvia en el paraguas.” 

Canción en jerigonza de Las torres de Nüremberg. Buenos Aires, Kapelusz, 1963. Fundación Cuatrogatos.

 “Su estilo plácido y candoroso se contrapone al de otro escritor de su época que también escribe para niños. Álvaro Yunque (Arístides Gandolfi Herrero) en su libro Jauja, retrata una infancia capaz de actitudes solidarias, generosas y valientes, pero que también encierra la semilla de procederes que vendrán con el tiempo: resentimientos, odios, delaciones y crueldades. De igual modo la presencia de los adultos se dibuja en posturas opuestas. Mientras Tallon rodea a los niños de viejecitos atentos a complacer sus ingenuos reclamos, Yunque muestra a niños decididos a enfrentarse a los mayores ante una injusticia y dentro de la impotencia de su condición infantil, los acusan con una mirada firme y madura.” (2) 

 Tallon tenía el propósito de ilustrar Las torres de Nüremberg, pero su prematura muerte dejó inconclusa la tarea. El libro, en su edición de 1962, es completado con las ilustraciones de Fernando Colombo. Se lo identifica con el grupo literario de Boedo que convoca a escritores y poetas como Álvaro Yunque, Raúl González Tuñón, Leónidas Barletta, Castelnuovo y Aristóbulo Echegaray, entre otros. “Los temas preferidos por estos autores son el realismo y la denuncia social y, aunque en este grupo participaban la mayoría de sus amigos, es posible que donde mejor se encuentre representado es en el grupo de Independientes, ya que la poesía de José Pedroni y Conrado Nalé Roxlo por citar a algunos de sus miembros, se destaca especialmente por la temática que evita una confrontación despiadada con la realidad de la época.” (2) 


Caricatura retrato de Adolfo de Ferrari realizado por Tallon- Tinta 

“La difusión de sus libros le permitió conocer a Raúl Gonzalez Tuñón, Luis Emilio Soto y Conrado Nalé Roxlo. Su casa de la calle Brasil 1388 se convirtió en un cenáculo de artistas, al que concurrían Jorge Luis Borges, Luis Franco, Caraffa, Álvaro Yunque, Jijena Sánchez, César Tiempo, y otros, que se reunían los domingos hasta la madrugada de los lunes.” (3) De ese marco de vanguardias de los años ´20 también participa Tallon. "(...) se trata de operaciones fundadoras. También para la vanguardia: de un lado están (...) los tradicionalistas que no quieren correr el riesgo de un arte poco amable con los sentidos; del otro, el nuevo lector, con un perfil imaginario muy parecido al de los escritores que convocan. Por eso, la vanguardia de los veinte no es pedagógica: más que educar, muestra, se exhibe, y provoca." (Sarlo,2003)



Del libro "Exposición de la actual poesía argentina" de César Tiempo y Pedro Vignale, antología de poetas surgidos entre 1922 y 1927- Biblioteca virtual Cervantes

Con posterioridad a su muerte, Aristóbulo Echegaray editó su ensayo El tango en su etapa de música prohibida (1959), que remite a una evocación con elementos autobiográficos, descripción de escenas y personajes y una interpretación de la época y su relación con el tango. 


Tapa del libro El tango en su etapa de música prohibida. La Plata, Cuadernos del Instituto Amigos del libro argentino, 1959.

 Como señaló también María Elena Walsh en la citada conferencia, Tallon “tuvo en vida poco reconocimiento a su labor. Él consideraba que había obtenido un solo premio: el voto de Alfonsina Storni en un concurso y la declaración que ella hiciera posteriormente consagrándolo uno de los libros más hermosos de nuestra poesía. Sólo mucho después de su muerte se le reconoció el mérito enorme de haber abierto una brecha en la lengua española que hasta ese momento era singularmente pobre en materia de poesía infantil. Tallon se inspiró muy poco en nuestra tradición. Sin duda lo enriquecía mucho más su propia infancia con reminiscencias de la tradición inglesa. Esta tradición -la de las Nursery Rhynes- es la más rica y variada que conozcamos, de curiosa y fuerte vigencia a través de los siglos. Sólo en el siglo pasado empiezan a aparecer las primeras ediciones, porque hasta entonces se habían mantenido vivas por tradición oral.” 
 La misma tradición en la que se inspirará María Elena Walsh en los años sesenta. 

Sobre Tallon otro breve testimonio que refleja su personalidad lo da Javier Villafañe: “creo que escribir es trabajo, es una lucha con una idea. Recuerdo cuando José Sebastián Tallon venía a verme preguntándose adónde van a morir los pájaros y pasábamos horas dándole vueltas a la idea. Después, resultó su hermoso poema”. (Mehl, 1992) 

 Como si fuera un cuento: fragmentos del ensayo de Fryda Schultz de Mantovani Vida y poesía de José Sebastián Tallon


Tapas del libro de Fryda Schultz de Mantovani para la Colección Compendios Nova de Iniciación Cultural No. 29. Buenos Aires, Nova, 1959 y Buenos Aires, Nova 1974, respectivamente.

 “Hubo una vez un hombre” así comienza el ensayo de Fryda Schultz de Mantovani dedicado a Tallon, uno de los trabajos más extensos y detallados sobre la poesía del autor, cuya primera edición es de 1959. Más allá de algunas apreciaciones o modos de expresión con cierto acento antiguo, que puedan resultar ajenos por postura ideológica o lejanía en el tiempo, es interesante rescatar este trabajo por algunos conceptos que la autora manifiesta de manera contundente acerca de la literatura dedicada a la infancia y que de algún modo anticipan debates posteriores, todavía vigentes. Tal como la antinomia nostalgia, moralina, pedagogía, incluso demagogia, frente a la creación estética y la valoración del público infantil. Más adelante leemos en el mismo ensayo: “este es el cuento de un hombre que vivió cincuenta años y casi en la mitad de su vida produjo dos testimonios que probaban su existencia en el tiempo y la de su país en el mundo de lo fantástico”. 

 “Hubo una vez un hombre cuya existencia se confundió con la fábula de un libro. Había inventado una rara poesía que en tono viril hablaba de la infancia, y como no pudo salir más de ese círculo mágico, optó por guardar silencio. Se llamaba José Sebastián Tallón, y su libro, Las Torres de Nuremberg. Muchos de sus contemporáneos creyeron que, quien así entretenía sus ocios, debía ser hombre de respeto, médico o diplomático, puesto a enhebrar canciones y juegos que sacaba a luz bajo seudónimo. Era lo consabido; en este género de ficción la ambigüedad resulta la regla: un académico puede escribir cuentos de hadas, pero publicarlos anónimos, o en Holanda, a nombre del "hijo del señor Perrault"; y un conde napolitano atribuirlos a las comadres del lugar, para disfrazarse en su dialecto; y Andersen ensayar todos los caminos, desde el de bailarín al de novelista, para acertar solamente hablando con los niños... Pero los que conocían de cerca al autor de Las Torres de Nuremberg sabían que bajo el libro se tocaba el hombre. Y así comienza a amojonarse la historia con los datos de la imaginación; por eso hay que relatarla como si fuera un cuento. Y este es el cuento de un hombre que vivió cincuenta años y casi en la mitad de su vida produjo dos testimonios que probaban su existencia en el tiempo y la de su país en el mundo de lo fantástico”. 

 (…) “Así lo sintió Tallón, este nieto de viejos inmigrantes irlandeses que, como lo recuerda Lázaro Liacho en su libro Palabra de Hombre, habían venido al Río de la Plata retumbándoles en el corazón las leyendas de sus fantasmas familiares. Quien contempla las lejanas escenas de sus antepasados y las siente vivas y actuales en el caleidoscopio de su alma, ha dado vuelta al reloj, asume su infancia y está dispuesto a ser poeta. Sólo que hay diversas gradaciones en la actitud y en su natural producto. Puede ser la suya una evocativa nostalgia, hecha de beato ensueño, de la que resultan los poetas líricos que rememoran su niñez, y lo que consiguen suele únicamente interesar a los adultos. Pero también puede ser una utilización de sus impresiones y apetencias infantiles, cribadas por la pedagogía: de lo que salen versos para niños que los niños desprecian, porque huelen a enseñanza escuelera o a circo moralista. La otra sólida, que es la de José Sebastián Tallón, se caracteriza por ser una identificación con la infancia: su producto no busca una acogida especial, ni en los niños ni en los hombres: es el acto gratuito, que no mendiga favores ni halaga al lector. Crece silvestre, para que lo dejen estar y lo tome quienquiera que sea. Y de su espíritu participan a la vez los niños y los hombres. Como se ha dicho alguna vez, examinando el fenómeno de ciertas creaciones infantiles perdurables, son las que nos produjeron placer en la infancia y siguen vivas en la madurez, pero con más razonado deleite.” 


Tapa del libro La garganta del sapo, dibujo de Antonio Bermúdez Franco

 En La garganta del sapo, que editó Samet en 1925, cuando el autor sólo contaba 20 años, aparecen también sus Poemas de la vereda, en los que llama al bagre "su hermano" y contempla al sapo, mudo testigo y víctima de las jugarretas atroces de una infancia criolla, áspera y canallesca, que se deleita con la riña y goza jugando con la inundación despojadora de los míseros bienes del barrio. (…) Pero esta teoría de muchachos que desfilan por las páginas del primer libro de Tallón, significa, antes que otra cosa, la compenetración simpática del poeta con su contorno humano y físico. Compenetración que lo lleva a identificarse con lo feo y despreciado, y a veces hasta con las formas de la naturaleza que la sociedad rechaza o teme. En La Garganta del Sapo hay una preeminencia de los rebeldes y los fuertes, un culto de los extramuros de la ciudad (…) en su primer libro de tono confesional —como suelen serlo casi todos los libros primeros de los poetas jóvenes, y éste lo es hasta en el título, que parece desafiante y sólo resulta dulcemente emotivo, La garganta del sapo— José Sebastián Tallón elige a los habitantes de la tierra, precisamente por mínimos y desvalidos, precisamente por dejados de la mano de la belleza, para descubrirles una gracia que no muere, una eterna unción, invisible, como la del destino anónimo de su cantor: 
Tú, como yo, eres manso y tienes mi alegría;/ mis músculos te salen en tus brazos de atleta/ ¡te pareces a un niño, tu mirada es la mía,/ y hasta mides tus cantos como un viejo poeta!” 


 (…) Sólo dos años separan a La Garganta del sapo de Las Torres de Nuremberg, este libro que acaba de cumplir treinta. Pero en esos dos años Tallón se ha despojado de ciertos elementos que ubicaban directamente su poesía en una época y en un país; ha afinado su propio instrumento y ha concretado las formas. En Las Torres de Nuremberg, cuya primera edición es también de Samet, en 1927, José Sebastián Tallón aparentemente ya no obedece a su contorno ni refleja lo que la realidad social o temporal puede dictarle (…) para mí Tallon es el poeta de la infancia de Buenos Aires, de una ciudad que para entonces poco se empinaba sobre su chatura, pero podía tener torres y llamarse Nuremberg; y que no era Nuremberg, la de Alemania, sino una transposición de la ciudad de los cuentos y de los juguetes de la infancia (…) La distancia que media entre La Garganta del Sapo y Las Torres de Nuremberg es la que va del sonido al sentido, o a la significación de las cosas en el mundo. Que eso es lo que el oído de Tallon percibe ahora, como si se le hubiera afinado en su trato con los niños, o con los elfos: una pequeña voz significante con la que habla la realidad, pero sólo en el lenguaje que entienden los poetas.” 

(…) Creemos, con Tallón, que las palabras tienen una resonancia directa en el alma cuyos primeros contactos con el mundo fueron realizados mediante un determinado idioma, que por eso se llama lengua natal. Esas palabras representan objetos, y evocan plásticamente seres y lugares que corresponden a un ambiente físico y a un espacio en la historia. Por eso, dentro de lo universalidad de temas en que se mueve la poesía de Las Torres de Nuremberg, nosotros, porteños, podemos reconocer los timbres y las tonalidades de nuestro contorno, y destacamos, en la sinfonía total, esa melodía poética que conforma nuestra infancia de Buenos Aires. Porque la Canción de la Lluvia en el Paraguas puede darse en cualquier ciudad pluviosa del mundo, pero sólo en la nuestra su fácil aliteración —conseguida, no con monotonía, sino con la caprichosa y siempre rítmica repetición de la palabra ´gota´— puede despertar en el ánimo esa tediosa y a la vez alegre sensación de cosa vista y vivida, de edificios y calles de pavimentos bañados y de muchedumbre presurosa en la que se destacan individuos como nuestro vecino o nosotros mismos, corriendo en busca de un tranquilo refugio. Quiero decir, que es una estampa discontinua, pero repetida, de nuestros días y nuestras nubes, sin estación a plazo fijo; una proyección del clima de Buenos Aires: 

 ... Pero a mí me gusta, 
 como esta mañana, 
 despertar oyendo 
 la lluvia en la casa; 
 y salir dichoso, 
 después, a escucharla, 
 gota gota gota 
 bajo mi paraguas... 
 … Pero hay una lluvia 
 más lenta, que baña, 
 con suave ternura, 
 los coches que pasan; 
 ¡me envuelve ese arrullo 
 tan tierno! Me habla 
 gota gota gota 
bajo mi paraguas. 
 Y así es la que oyen 
 cantar en voz baja, 
 de noche, los niños 
 que están en la cama; 
 hay algo muy dulce, 
 de madre, que anda 
 gota gota gota 
 cantando en el agua. 
 Pero si en su arrullo 
 se siente arrullada, 
 la lluvia, con sueño, 
 se esconde en las plantas; 
 y así, cuando vuelvo, 
 la traigo en el alma, 
 gota gota gota 
 bajo mi paraguas. 

Tapa de Las torres de Nüremberg en la edición de Kapelusz (1963) y de Colihue (1991)

 Una versión inesperada de Caperucita Roja 

 En 2006 se publicó en el Boletín Electrónico Imaginaria un artículo que preparé sobre el cuento de Caperucita Roja y que se llamó “Cinco palabras bastan…” Años después, elaboré una segunda parte que titulé “Otra cita con el lobo”, que quedó inédita. Allí ejemplifiqué con nuevas versiones del cuento y las que aún no había descubierto. Tal es el caso de la versión de José Sebastián Tallon. En este nuevo artículo señalo lo siguiente: “hubo un título que no registré en su momento y lo sentí como una omisión imperdonable. Se trata de la versión que logró José Sebastián Tallon (1904-1954), escritor argentino, nieto de inmigrantes irlandeses. El texto lleva por título Resurrección de Caperucita Roja y es parte de Las torres de Nüremberg, cuya primera edición es de Samet, en 1927. Publicado luego por Pilmaiquen en 1952 (existe un ejemplar con dedicatoria del autor, donado por María Hortensia Lacau de Rosetti a la Biblioteca Nacional de Maestros). También editado por Kapelusz en 1962, con una segunda edición de 1973. La misma contiene ilustraciones del propio Tallon, complementadas con dibujos de Fernando Colombo, ya que la muerte prematura del escritor frustró su propósito de ilustrarla en su totalidad. Fue reeditada en 1991 por Colihue en la colección Libros del Malabarista, dirigida por Gustavo Roldán. Hoy pienso que Tallon y su obra merecerían una edición homenaje y esta versión de Caperucita Roja, en particular, una edición aparte. 

 Esta rara versión de Tallon se presenta en dos breves escenas. Aunque no se anuncia como obra de teatro, se desarrolla a través de diálogos y acotaciones como una pequeña obra teatral. La escena I: “Es de noche en el bosque” tiene como personajes a La Madre de Caperucita y El Lobo. Comienza con la madre preocupada porque no sabe dónde está su hija y la busca por el bosque. Para que el lobo no la oiga se quitó los zapatos y sus pies heridos dejan rastros de sangre. Primera y notable diferencia (de ahí la rareza que mencionaba): el momento de inicio de la narración y una madre preocupada que busca a su hija. Por una acotación sabemos que el lobo ya se ha comido a la niña y a su abuela y se alegra al encontrar el rastro de sangre que dejó la madre. En la escena II: “Es de mañana en el bosque” la madre vuelve sobre sus pasos y deja caer sus lágrimas encima de la sangre. El lobo cree que son gotas de rocío y como tiene sed, las bebe, pero esas gotas del llanto de la madre obran como veneno. Caperucita sólo habla al final para explicar lo que ha sucedido: “-¡Bebió una cosa tan amarga el lobo, que abrió la boca y nos volvió a la vida!” Otra de las diferencias respecto de las demás versiones consultadas, sería que la madre es quien interviene para rescatarla. La abuela es sólo aludida y la figura materna cobra protagonismo. (En Detective Chatterton de Yván Pommeaux, citado en el artículo anterior, debemos mencionar que la madre también tiene una participación importante ya que va a pedir ayuda al detective para que la rescate). Conducta que evoca el mito de Deméter y su hija Perséfone” 

 *A quienes les interese leer su obra, la editorial Colihue reeditó sus textos: El sapito glo glo y Rapatonpocipitopo en 1990, en la Colección Los Morochitos y Las torres de Nüremberg en 1991, en la Colección Libros del Malabarista, ambas dirigidas por Gustavo Roldán. 

Bibliografía y notas 
BOLAND, ELISA. (2011) Poesía para chicos. Teoría, textos, propuestas. Rosario: Homo Sapiens. BRAVO-VILLASANTE, Carmen. (1987). Historia y antología de la literatura infantil iberoamericana. Vol. 1, Madrid: Doncel. 
ESPÓSITO, Fabio (2020). «Semblanza de Jacobo Samet (Kishinev, 1898 - Buenos Aires, 1981)», Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes - Portal Editores y Editoriales Iberoamericanos (siglos XIX-XXI) - EDI-RED, en http://www.cervantesvirtual.com/obra/jacobo-sameteditor-kishinev-1898-buenos-aires-1981-semblanza-1032393/ 
(Véase también DELGADO, Verónica y ESPÓSITO, Fabio (2006). 1920-1937. La emergencia del editor moderno. En: DE DIEGO, José Luis. Editores y políticas editoriales en Argentina, 1880-2000. Buenos Aires:Fondo de Cultura Económica, 2006.)
MEHL, RUTH. (1992) Con este sí con este no. Más de 500 fichas de literatura infantil argentina. Buenos Aires:Colihue. 
PARDO BELGRANO, María Ruth y NERVI, Juan Ricardo (1979). Lexicón de literatura infantil juvenil. Buenos Aires: Plus Ultra. 
SARLO, Beatriz (2003). Una modernidad periférica: Buenos Aires 1920-1930. Buenos Aires: Nueva Visión, 2003. p.100.
SCHULTZ DE MANTOVANI, FRYDA (1974). Vida y poesía de José Sebastián Tallon. En: Sobre las hadas. (Ensayos de literatura infantil). 2da. edición. Buenos Aires: Nova. (1ra. Edición 1959). TALLON, José Sebastián (1991). Las Torres de Nuremberg.  Buenos Aires: Colihue. Libros del malabarista. (1ra. edición Samet, en 1927. Publicado luego por Pilmaiquen en 1952 (existe un ejemplar con dedicatoria del autor, donado por María Hortensia Lacau de Rosetti a la Biblioteca Nacional de Maestros). También editado por Kapelusz en 1962, con una segunda edición de 1973).
WALSH, MARÍA ELENA (1993). La poesía en la primera infancia. En: Desventuras en el país jardín de infantes. Buenos Aires: Sudamericana. (Puede consultarse en el mismo blog: https://cosamiavarieta.blogspot.com/2019/11/la-poesia-en-la-primera-infancia-por.html)



(1) https://www.cosamiavarieta.blogspot.com (dos entradas sobre María Elena Walsh, una incluye el texto La poesía en la primera infancia). 
(2) Solanes, Susana. José Sebastián Tallon: La ilusión de la infancia. Rosario, Tercer milenio en la cultura ¿2009? N°27. https://www.tercermilenioenlacultura.com 
(3) https://www.classicistranieri.com/es/articles/j/o/s/ José_Sebastián_Tallon_8232.html 
(4) https://poetassigloveintiuno.blogspot.com › 2014/09 › josé sebastián tallon


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